Doctor, me arde la boca ¿por qué motivo?

By 27 septiembre, 2017diciembre 5th, 2017Blog
boca ardiente

 

El Síndrome de boca ardiente se caracteriza por dolor, ardor, escozor o picor generalizados en la cavidad bucal, así como  trastornos del gusto y problemas de saliva y es relativamente frecuente;  se calcula que el 7% de la población europea lo padece.

La lengua que es un músculo cubierto de una mucosa de gran sensibilidad dotada de muchas terminaciones nerviosas y muy vascularizada cuando genera movimientos liberadores de tensión, puede desencadenar el síndrome de boca ardiente.

El ardor crónico de la lengua y los labios, denominado síndrome de boca ardiente, es más frecuente en la mujer mayor de más de 60 años y tras la menopausia.
Entre sus causas es común la irritación de los tejidos por parafunción (rozamiento con fricción) de la lengua y los labios contra los dientes para liberar estrés. Coadyuva la falta de saliva por la ingesta de fármacos u otras causas. En su tratamiento hay que controlar desórdenes generales o infecciones y adiestrar al paciente en ejercicios y masajes para relajarse y relajar los músculos de la lengua.

La saliva favorece los movimientos suaves de la lengua dentro de la boca. Cuando no existe saliva o se reduce por ingesta de psicotropos, ansiolíticos, etc. se dificulta la fricción de la lengua provocando dolor y/o escozor. Un incremento de dopamina puede provocar movimientos inconscientes y continuados de la lengua por estrés, lo que, a la larga, produce inflamación de los tejidos que se encuentran por debajo de la mucosa y esta inflamación produce el ardor; cuanto más nos arde la lengua, más parafunción hacemos (más movimientos, más fricción) y más ardor tenemos; se establece una especie de círculo vicio ¿movemos la lengua porque nos escuece o nos escuece porque la movemos?

A la hora de diagnosticar este síndrome habrá que determinar que se deba únicamente a una parafunción liberadora de estrés por tensión emocional y descartar que no haya problemas neurológicos generales provocados por una alteración del sistema nervioso central.

Tratamiento

El primer paso es que el paciente sea consciente de sus parafunciones, de lo que hace, cuándo, cómo y dónde lo hace. Si hay un desorden psíquico, neurológico o sistémico habrá que ajustarlo al paciente.

Como medidas básicas conviene establecer una higiene básica: buena alimentación, ejercicio físico, utilizar técnicas de relajación así como dormir bien. Dejar los psicótropos, el tabaco y el alcohol, los colutorios dentales así como los chicles o caramelos.

Como medidas específicas optar por  la supresión de irritantes ya que algunas prótesis dentales pueden rozar algunas zonas de la lengua y controlar la falta, en el caso de que se haya producido, de hierro, ácido fólico o vitamina B12.

Controlar la parafunción, ya que si el paciente no deja de realizar movimientos continuados el problema no termina por desaparecer: técnicas de relajación para que controle su lengua y que sea capaz de relajarla.